Soy Juli, tu mentora de confianza.

Mi camino es el de una mujer emprendedora y profesional que se reinventó más veces de las que se puede acordar. Quiero mostrarte que es posible crear el negocio que te quita el sueño.

Antes de contarte más sobre mí, quiero hablar sobre vos.

Seguramente sos buena en lo que hacés. Muy buena, de hecho. Tenés años de trabajo, habilidades concretas, un conocimiento que vale — ganado en una carrera, una profesión o un puesto que hoy sentís que ya no te queda.

Pero tu marca personal todavía no lo refleja. Cuando te preguntan a qué te dedicás ahora, algo entra en cortocircuito: seguís explicándote con el currículum de otra etapa. Tus espacios digitales no comunican en qué te estás convirtiendo.

Y sospechás que la gente no termina de entender cómo podés ayudarla — ni por qué debería elegirte a vos, que venís «de otro lado», antes que a alguien que empezó hace más tiempo y ya está vendiendo en forma online.

Esto ya lo escuché miles de veces.

Y no es un problema de habilidades ni de capacidad. Es un problema de traducción: nadie te enseñó a empaquetar lo que ya sabés hacer en una marca que lo cuente. Y dejame decirte que eso tiene solución.

No construí nada siguiendo fórmulas. Lo hice animándome a tomar decisiones.

Mi historia empieza en 2020, con el turismo completamente cerrado y sin esperanza. Soy Licenciada en Turismo y por ese entonces trabajaba en una agencia de viajes en Buenos Aires. De un día para el otro las consultas cesaron por completo. Por supuesto me asusté y pensé mucho en mi futuro. Pero en lugar de esperar, me decidí a inscribirme en un curso de diseño. Al poco tiempo me armé una web y abrí un perfil de Instagram como diseñadora gráfica.

Sin portafolio. Sin experiencia en diseño. Sin ni un cliente. Sólo visión.

Pero lo que sí tenía eran muchos años en atención al cliente, entendiendo lo que necesitaban, y vendiendo en el mundo real. Y eso resultó ser mucho más valioso de lo que imaginaba.

En pocos meses tuve trabajo constante. En diciembre de 2020 me despedí formalmente del turismo y me quedé solo con mi estudio unipersonal. En sólo unos meses, ganaba más del doble de lo que percibía como empleada. Esa sensación — la de apostar por una misma y que funcione — es lo que quiero que sientan las mujeres que trabajan conmigo y que hoy están donde yo estaba en 2020. 

Después crecí, armé equipo y JULICO se transformó en agencia. Aprendí lo que ningún curso enseña.

En los años siguientes, incorporé servicios nuevos, construí equipo y llegamos a ser nueve personas dentro de la agencia. Fue emocionante y agotador al mismo tiempo. En 2024, con el avance gigante de la IA, los vaivenes económicos y la competencia por doquier, todo eso se disolvió. Hoy soy yo sola de nuevo (y un team curado hermoso que llamo cuando se requiere) — y no me da vergüenza contarlo, porque es exactamente lo que me hace diferente.

Sé lo que cuesta construir una marca desde cero. Sé lo que pasa cuando algo se rompe. Sé cómo se hace mejor la segunda vez. Esa experiencia — de escala, de caída y de relanzamiento — no se aprende en un curso online. Se vive, se atraviesa y te impacta en cada aspecto de tu persona.

Porque las mujeres que emprendemos lo hacemos con todo de nosotras mismas. No sólo ponemos la cabeza en nuestro negocio: ponemos el corazón, el cuerpo y el alma.

My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.
My approach.

JULICO hoy ya no es una agencia. Entendí que el marketing bien implementado pero sin dirección clara y una visión soñadora detrás no sirve. Por eso mi objetivo liderando esta marca no es trabajar con negocios multitudinarios que requieren de una infinita burocracia sin sentido. Elijo ayudar a mujeres profesionales que están reinventando su carrera: que traen una trayectoria real detrás y sueñan con un negocio propio que se las devuelva multiplicadas — con más libertad, más tiempo y más decisión propia.

No les doy fórmulas. Les hago las preguntas que nadie les hizo — y de ahí despegamos juntas.

El hilo conductor

¿Por qué NYC?

Elegí la ciudad de Nueva York como el hilo conductor de JULICO por una razón simple: además de ser mi ciudad favorita de todo el mundo, es EL lugar que mejor entiende lo que es reinventarse. Nadie te pregunta de dónde venís — sólo importa lo que estás construyendo hoy. Ahí conviven, en la misma cuadra, la que llegó hace treinta años sin hablar el idioma y la que dejó una carrera entera para abrir su primer local. Sin duda es una ciudad que premia sin condiciones a quien se anima a empezar de nuevo.

Por eso todo en JULICO habla ese idioma: Grand Central es el punto de partida, porque ahí siempre estás de paso hacia algo (es la estación a la que arribás ni bien llegás, ese primer spot desde donde te movés hacia tu objetivo). Piso 102 es la construcción, piso por piso, de algo que se sostiene, que tiene cimientos y sobre todo, que tiene muchísimo potencial para crecer. En Uptown Mentoring vamos a seguir subiendo, ya con la base hecha y eligiendo las direcciones que mejor te convengan.

Para mí NYC no es simplemente estética. Es la forma más honesta que encontré de mostrarte lo que le pido a cada mujer que da el paso para trabajar conmigo: animarse a dejar el lugar seguro, y construir el propio — empezando de cero si hace falta.

Recorré mi mapa

Recorrido JULICO

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